Radio Kokue Poty FM 97.9 miércoles, 01 de diciembre de 2021   21:25 

Bronquiolitis, cuidados y prevención
2021-08-12 - - Mundo
Alerta. En las últimas semanas han aumentados los casos de niños con bronquiolitis en los hospitales. Una enfermedad que se puede enviar con algunos cuidados.

En los últimos tiempos mucho se habla de los casos de Covid-19 que están saturando los hospitales, y con ellos dejamos de lado otras enfermedades que siguen aquejando, entre ellas aquellas que afectan a bebés y niños pequeños.

En las últimas semanas, los centros asistenciales han registrado muchos casos de bronquiolitis en niños; por esta razón, los padres deben prestar mucha atención a los signos de alerta para ayudar a su prevención y saber cómo sobrellevar esta enfermedad.

¿Qué es? La bronquiolitis es una infección de las vías respiratorias inferiores, más común en bebes y niños pequeños (menores de 2 años). La misma produce aumento de producción de moco y edema o inflamación y obstrucción de los bronquiolos, lo que lleva a los niños o bebés a presentar sibilancias (chillido de pecho), y posteriormente dificultad respiratoria. Es producida principalmente por el virus sincitial respiratorio.

“Los síntomas principales son: Moco excesivo, tos y dificultad para respirar. Es común en niños menores de 2 años; más frecuente en bebés pequeños. Como es una infección respiratoria, el contagio se produce más frecuentemente por contacto con otro niño enfermo, al toser, estornudar o por contacto con secreciones”, menciona la pediatra Dra. Karen Viviana Butterworth.

recomendaciones

Los cuidados a tener en cuenta no son muchos, pero sí son de vital importancia para mantener a los niños protegidos y en especial a los recién nacidos. En primera instancia se debe evitar el contacto con otros niños enfermos, en especial los bebés menores de 3 meses, los cuales son más propensos a desarrollar formas graves de bronquiolitis y de desarrollar cuadros a repetición. Por ello, en la infancia se debe evitar el contacto con personas con resfríos o algún cuadro respiratorio.

“Por ejemplo, en la casa, si un hermanito está con síntomas de gripe, se debe evitar el contacto con el bebé. Además es importante el lavado de manos y uso de tapabocas en personas con síntomas respiratorios”, indica la profesional. Aunque no es frecuente, la bronquiolitis también puede presentarse en verano. Sin embargo, es más común en invierno y cercanos a primavera, precisamente en la estación del año en la que nos encontramos. Además, como las temperaturas son inestables se deben extremar los cuidados, señala la especialista. Básicamente, esta enfermedad se propaga a través del contacto con partículas aéreas. El virus ingresa al organismo a través de los ojos, nariz y boca. Ante cualquier síntoma respiratorio, sobre todo es bebés, es recomendable acudir “lo antes posible” a la consulta con el pediatra, y así evitar complicaciones.

“Es de suma importancia recalcar que se debe evitar la exposición y contagio. Tener medidas de higiene, lavado de manos, uso de alcohol, uso de tapabocas, evitar el contacto con otros niños enfermos, evitar hacinamiento”, insiste la pediatra.

Diferencias

Hay que tener en cuenta que la bronquiolitis no es igual a la bronquitis. Estas son dos enfermedades parecidas pero se tratan de diferente manera. Además, la bronquiolitis se da en menores de dos años, mientras que la bronquitis se puede presentar a cualquier edad.

“La bronquiolitis es infección de los bronquiolos, los síntomas principales son producción excesiva de moco, tos y dificultad para respirar. La edad prevalente es en menores de 2 años. En tanto que la bronquitis es una infección e inflamación de los bronquios. En ese caso, el síntoma prevalente es la tos y, en ocasiones, mucho catarro. La causa puede ser viral o bacteriana, y se presenta a cualquier edad”, remarca la médica.



¿Quién puede contagiarse?
Afecta más a menudo a bebés y niños pequeños, porque sus narices y sus vías respiratorias, de tamaño reducido, se obstruyen con más facilidad que las de los niños mayores y los adultos.
Es más frecuente durante los dos primeros años de vida, sobre todo en bebés de entre tres y seis meses de vida.
Es más frecuente en el sexo masculino, en bebés prematuros, niños que no fueron amamantados, y los que viven en condiciones de hacinamiento (con mucha gente).

Fuente: Última Hora 


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